La Husqvarna TE 250i, junto con la TE 300i, fue la principal novedad de la marca sueca en 2018 y se caracteriza especialmente por su motor alimentado por inyección electrónica, todo un avance en el mundo de las motos de enduro 2T y que permite reducir notablemente la emisión de gases y el consumo de combustible. En 2020 recibía un nuevo chasís y algunas mejoras tanto en el motor como en las suspensiones, mientras que en 2021 sólo recibe cambios estéticos. La inyección electrónica hace que la entrega de la potencia sea más suave y lineal, pudiendo el piloto igualmente, a través de un interruptor, modificar la curva de potencia a su antojo. La TE 250i no requiere de premezcla de gasolina y aceite pues incorpora un depósito para el aceite con una capacidad de 0.7 litros, el cual está situado bajo el de gasolina (el llenado del mismo se realiza por un tapón situado en la parte superior del chasís y cuenta con un sensor que ilumina un testifo avisando de la necesidad de rellenar). Una bomba es la encargada de proporcionar la cantidad óptima de aceite conforme al régimen de funcionamiento del motor, siguiendo siempre las indicaciones de un unida de gestión situada bajo el asiento. De esta manera tampoco se requieren labores de "carburación" independientemente de los cambios de altura o situaciones atmosféricas. Por supuesto, al consumirse el aceite necesario para cada momento se reduce de manera notable la emisión de humo por el tubo de escape. La TE 250i mantiene su esquema de arranque eléctrico y a patada (pedal de serie). Su chasís de acero ha sido diseñado para albergar su motor en una posición muy baja, de manera que se optimiza la tracción. Es un bastidor muy rígido aunque absorbe muy bien la energía, con lo que se consigue estabilidad en recta sin que se resienta el confort. El subchasís está fabricado en poliamida y fibra de carbono. Es más ligero que el anterior, más robusto y 50 mm más largo, mejorando la rigidez. La parte ciclo se completa con unos frenos Magura, la misma marca que se emplea en el embrague, y con unos discos ondulado GSK. Las suspensiones son WP y están compuestas por una horquilla Xplor con barras de 48 mm de diámetro y con funciones separadas para cada botella y por un amortiguador WP ACT con sistema de bieletas. Ambos componentes recibieron modificaciones internas en 2020 para lograr un mejor rendimiento además de proporcionar mejor tacto y resistencia a hacer tope. La horquilla, además, incorpora un nuevo mando de la precarga del muelle para poder regularla de manera sencilla y sin herramientas.